La
teoría psicosocial de Erikson
Segùn Erikson, cuando
los adultos entran en la etapa final de la vida, su labor se concreta en
revisar que ha sido su vida, còmo fue vivida y a especular como hubiese sido si
los caminos seleccionados hubiesen sido otros.
Posteriormente surge la
necesidad de aceptar sus vidas tal y como fueron, evitando caer en la decepción
y la desesperación que los lleva al desprecio por la vida pero con el deseo de
seguir viviendo, se hace presente el deseo absurdo de querer devolver el tiempo
y haberlo hecho mejor. Al superar estos pensamientos aceptar y pensar que hicieron
lo mejor que pudieron dadas las circunstancias de cada momento, podremos decir
que se ha logrado alcanzar la integridad del ego. Al impera la integridad del
ego las personas desarrollan la fuerza
propia de su edad en conjunto con sabiduría, posterior a este hecho sabra
aceptar las limitaciones. De esta forma y sabiamente el ser humano comprende
cuando oponerse al cambio es conveniente y cuando los cambios deben ser
aceptados.
El paso a la tercera
edad no pone fin a la generatividad de una persona. A medida, Erikson predice que
la categoría de las personas mayores aumenta,
que éstas permanecerán implicadas en los asuntos del mundo durante mucho
más tiempo.
En su crisis final,
integridad vs. desesperación, Erikson considera que las personas de edad avanzada
enfrentan una necesidad de aceptar su vida con el fin de aceptar su muerte
próxima. Luchan por lograr un sentido de integridad, de coherencia y totalidad
de la vida, en vez de dar vía a la desesperación sobre la incapacidad para
volver a vivirla de manera diferente.
De acuerdo con Erikson
“Las personas que han tenido éxito en esta tarea integradora final construyendo
sobre los resultados de las siete crisis previas, ganan un sentido más amplio
del orden y del significado de sus vidas dentro de un ordenamiento social más
grande, pasado, presente y futuro”. Igualmente propone que las personas que no
consiguen aceptar esto son desesperanzadas, porque ya no ven tiempo para
reaccionar y enmendar aquello con lo que no están de acuerdo.
Según Erikson “la edad adulta
tardía es también una época para jugar, para rescatar una cualidad infantil
esencial para la creatividad. El tiempo para la procreación ha pasado, pero la
creación puede tener lugar todavía. Aun a medida que las funciones del cuerpo
se debilita y la energía sexual puede disminuir, las personas pueden disfrutar
‘una experiencia enriquecida, corporal y mentalmente”.
La
teoría de Jung.
Jung vio a las personas
mayores cómo todavía se esforzaban para y dentro de cada persona veía el
conflicto interno producido por la necesidad de ser reconocidas y
reconciliadas. Parte de este reconocimiento se refleja en la tendencia de cada
género a expresar rasgos generalmente asociados con el otro sexo. Jung proponía
que esta tendencia aparecía por primera vez en la mitad de la vida, y observó
que la expresión del potencial de género que estaba oculto aumentaba en la
tercera edad.
Durante la tercera
edad, la expresión de los hombres de su feminidad y la de las mujeres de su
masculinidad manifiesta el intento de reconciliar las tendencias en conflicto.
Jung propuso que dentro de cada persona existía una orientación hacia el mundo
exterior, que dominó extroversión, y una orientación hacia el interior, el
mundo subjetivo, que llamó introversión. En la juventud y parte de su edad
mediana las personas expresan su extroversión. Una vez que la familia ya ha tomado
su camino propio y llega la jubilación, se
desata en hombres y mujeres la libertad para atender sus propias
preocupaciones, reflexionar sobre sus valores y descubrir su mundo interior. Segùn
Jung (1969), para el adulto mayor preocuparse por sí mismo es un deber y una
necesidad conduciendo a las personas mayores a desarrollar con paso firme la
tendencia hacia la introversión.
Teoría
del Pensamiento postformal de Jean Piaget
Jean Piaget, consideró
que el elemento más importante del pensamiento eran las operaciones lógicas. No
obstante, el pensamiento del adulto es flexible, abierto y puede adaptarse de
muchas maneras que van más allá de la lógica abstracta, lo cual se remite en
ocasiones al pensamiento post formal.
La madurez del
pensamiento radica en la capacidad de combinar lo objetivo con lo subjetivo, lo
cual contribuye a que las personas tengan en cuenta sus propias experiencias y
sentimientos, en este momento se dice que aflora la sabiduría que facilita la
resolución de eventos de la vida real. Esta madurez de pensamiento
se basa en la subjetividad, intuición y en la lógica pura.
Diana Chaustre

No hay comentarios:
Publicar un comentario